viernes, julio 18, 2008

En jóvenes y mujeres, nuevos contagios por VIH


■ La feminización del padecimiento aumentará

En la actualidad, la mitad de los adultos que viven con VIH/sida son mujeres; una década atrás era sólo 41 por ciento. En el caso de México había 23 hombres infectados por cada mujer, pero ahora por cada cinco hombres hay una mujer.

No obstante, en algunos estados la proporción es de tres a uno, mientras que en el municipio de Nezahualcóyotl es de uno a uno, señaló Axela Romero Calderón, directora general de Salud Integral para la Mujer (Sipam), organización que coordinará los trabajos de la Aldea Global, encuentro que se efectuará en forma paralela a la Conferencia Internacional sobre VIH/sida.

En entrevista, Romero Calderón precisó a este diario que la feminización de este mal es algo que ocurre a escala global, y sostuvo que las principales razones radican en que en un principio se focalizaron todos los esfuerzos en los grupos de riesgo, en los cuales no estaban las mujeres, lo que se traduce en que en el aspecto sexual las mujeres experimentamos profundas desigualdades y desventajas”.

Apuntó que a escala global, 64 por ciento de las nuevas infecciones corresponde a mujeres jóvenes, cuyas edades oscilan entre los 15 y 24 años, y de países en desarrollo. Así, el VIH/sida se ha convertido en una de las principales causas de muerte de mujeres en edad reproductiva en América, Europa Occidental y África.

De acuerdo con datos de Sipam, en el mundo más de 36 millones de personas viven con el virus, y diariamente ocurren 6 mil 800 nuevas infecciones y 5 mil 700 defunciones. En el caso de América Latina, la tendencia hacia la feminización amenaza con ampliarse, en la medida en que la respuesta de los gobiernos no atiende a las desventajas económicas y sociales de la mujer, lo cual las vuelve vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH.

Romero Calderón remarcó que la feminización mundial del VIH establece la importancia de mejorar el acceso a servicios de salud reproductiva, y agregó que en el caso de México, a fin de evitar que cada vez más mujeres se infecten, el gobierno debería “incorporar un programa de salud sexual, en el cual se ponga énfasis en el aspecto reproductivo, lo cual implica mayor educación y más acceso a medios de prevención”.

Consideró que “la segunda medida urgente es destinar mayores recursos para la prevención en mujeres, dejando de lado la percepción de que nosotras no somos un grupo de riesgo”.

Apuntó que análisis epidemiológicos realizados a escala global muestran que se está produciendo un incremento más pronunciado del VIH/sida en las mujeres que en los hombres, pues la mayor parte de las infecciones por VIH en el mundo (80 por ciento) se debe al sostenimiento de relaciones heterosexuales sin protección.

Estudios realizados en América Latina indican que entre 60 y 70 por ciento de infectadas vive con una pareja estable, son monógamas, fieles y sólo han tenido relaciones sexuales con sus esposos o compañeros permanentes.


■ No criminalizar el mal

Emir Olivares Alonso

Representantes de organizaciones en favor de los derechos de personas con VIH-sida exigirán al presidente Felipe Calderón –durante la Conferencia Internacional en atención a esa enfermedad que iniciará en 15 días– que declare que México se encuentra en un “estado de emergencia” por la actual situación de la epidemia en el país, ya que las nuevas infecciones se están presentando entre jóvenes y mujeres.

Anuar Luna, de la Red Mexicana de Personas que Viven con VIH, señaló en entrevista que la situación es “preocupante”, pues en años recientes la enfermedad se ha duplicado en el sector femenino y ahora el grupo en el que más nuevos casos se presenta es en muchachas de 18 a 25 años, lo que refleja que la epidemia ya no es sólo un problema de hombres que tienen sexo con otros hombres.

“El gobierno mexicano debe declarar que el país se encuentra en una situación de emergencia de salud para poder enfrentar el problema del VIH-sida. Ahora vemos que los jóvenes y las mujeres son los más vulnerables (a contraer el mal), al declarar la emergencia comenzaríamos a entender, organizaciones, instituciones y gobierno, cómo movilizarnos para poner en práctica las estrategias que permitan enfrentar mejor este problema tan complejo”, afirmó.

Consideró que debido a la Conferencia Internacional sobre VIH/sida –que se realizará del 3 al 8 de agosto en la ciudad de México– “las autoridades hablarán mucho del tema este año, pero lo importante es qué pasará después, cómo se modificará la voluntad política y cómo aplicar el discurso de la prevención, no discriminación, acceso a medicamentos y servicios de salud y la no criminalización de la enfermedad”.

Agregó que otros grupos que corren grandes riesgos de contagio debido a su condición de “vulnerabilidad” son las personas que usan drogas inyectables, trabajadoras y trabajadores sexuales y travestis.

Luna informó que diversas organizaciones realizarán una preconferencia, en la que participarán personas seropositivas, a fin de atender cuatro “grandes” ejes: criminalización de la transmisión del VIH-sida, salud sexual y derechos reproductivos de quienes viven con la enfermedad, prevención desde la perspectiva de los seropositivos y derechos humanos.

Otro de las razones por las que las ONG demandarán a Calderón declarar el estado de emergencia es que las estadísticas oficiales “sólo son la punta del iceberg”, y no reflejan realmente el número verdadero de casos de VIH-sida. Recordó que las cifras revelan que desde el inicio de la enfermedad –hace casi 30 años– en México se han reportado entre 100 mil y 120 mil casos de personas seropositivas.

Sin embargo, acotó que esas cifras debería multiplicarse por cinco, debido a que en el país no existen las políticas adecuadas que incentiven a las personas a realizarse una prueba que determine si están o no contagiadas. “Mi estimación es que en México un poco más de medio millón de personas viven con VIH-sida. Muchos no quieren conocer si se encuentran infectados y, mientras existan barreras que no motiven a la realización de un examen médico, no podremos conocer la magnitud real de la epidemia”.

Indicó que pese a campañas de información, el sida aún es considerado una enfermedad “de vergüenza, culpa y de personas deshonestas”, debido a la carga social y a la ignorancia.

El activista subrayó que varios temas clave son el reconocimiento del derecho de los seropositivos al ejercicio de una adecuada salud sexual y reproductiva, pues “existe la percepción de que al momento del contagio se deben clausurar esas actividades; uno más, el acceso universal no sólo a medicamentos, sino también a servicios de salud, prevención, información e insumos como condones, y evitar que se criminalice la transmisión de la enfermedad.

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