lunes, diciembre 01, 2008

Cuando se vive como VIH-positivo

Un cambio de vida, no sólo por el hecho de saber que su muerte puede ser más pronta que lo que se imagina, sino porque tuvo que dejar su ciudad, sus amigos, su familia. El temor al rechazo, al señalamiento a eso la orilló. Liz tiene 32 años, y desde hace dos años es portadora del VIH. Escondida en el anonimato, ella habla de su experiencia, no para causar lástima, sino para que más personas no cometan los mismos errores que ella.

Recordó que desde su juventud fue muy enamoradiza, a pesar de haber tenido varios novios desde su adolescencia, fue a hasta los 20 cuando tuvo su primer contacto sexual. A ese le vinieron muchos más, la necesidad de amor que sentía por su pareja, cambió para convertirse en una necesidad física. Apenada al compartir su testimonio, reconoció que la idea de tener una sola pareja sexual no la llenaba, así que empezó a buscar en otros esa satisfacción.

La primera vez que tuvo miedo a estar contagiada, fue hace siete años, precisamente en un diciembre, cuando hay una intensa campaña de prevención al Sida. Para no dejar ningún rastro de ella en la ciudad, fue a Puebla a hacerse el examen. Afortunadamente salió negativa al VIH. Con ese resultado favorable a su salud, borró de su cabeza la enfermedad, y como ella dice "seguí dándome vuelo". No sabe cuándo, ni quién fue. A finales del 2005 empezó con insomnios, sudoraciones, pero ni aún así imaginó que la enfermedad ya la acompañaba. "Pensé que era cansancio, que mi cuerpo me pedía descanso, producto de las noches ajetreadas que solía tener cada fin de semana".

Intentó descansar sin ningún resultado. Fue al médico, y él al conocer su síntomas no dudó en solicitarle unos laboratoriales para detectar el VIH. "Cuando me dijo cuáles eran sus sospechas, yo enseguida remetí diciéndole que hace unos años me había practicado la prueba y que estaba limpia. Al ver la cara que puso el médico, entendí o más bien recordé que en cualquier momento pude haberla contraído". Nuevamente fue a Puebla, no quería dejar ninguna evidencia en la ciudad de la relación entre ella y la enfermedad.

El fatídico día llegó... "Enseguida que bajé del autobús fui al laboratorio, no quería perder más tiempo, habían pasado ya unas semanas desde que tuve síntomas. Recuerdo bien como la señorita que me atendió me vio a los ojos, con un gesto de lástima, quizá mi rostro reflejaba mucho". "Pedí resultados inmediatos. Me dijeron que esperara en la sala, no se cuánto tiempo pasó, a mí me parecieron horas... Me llamaron, entregaron el sobre y con ansiedad lo abrí. 'Positivo'.

Liz, recuerda que ese día fue a la Catedral, tenía necesidad de creer en algo, en alguien que le ayudara a entender lo que le estaba pasando. A los pocos días se practicó la prueba confirmatoria de Sida Wester Blot. Tuvieron que pasar varias semanas para que la tranquilidad le llegara.

En Orizaba no se atendió, no porque dudara de la capacidad de los médicos, sino porque sabía que cualquier error que cometiera al ocultar su enfermedad sería fatal. Sus padres se enteraron, y desde ese momento la apoyaron. Ella ahora vive en Puebla donde trabaja como diseñadora, ahí nadie la conoce, ahora lucha para salir adelante con su enfermedad.

El Sida en Veracruz

A pesar de que la entidad ocupa el segundo lugar nacional en nuevos casos de VIH-Sida, con 226 casos hasta junio de 2008, en comparación con el primer semestre del año pasado (293), ya logró disminuir 20% el número de pacientes. El primer lugar lo tiene el Estado de México con 316 personas, aún cuando el año pasado estaba por debajo de Veracruz. De acuerdo al Registro Nacional de casos de VIH-Sida, de 1983 a junio de este año son 121,718 los pacientes acumulados, de ellos el 20% (21,256) corresponde a mujeres y la mayoría a varones. El grupo de edad de 30 a 44 años ocupa el 42% de los casos, el 33.6% son de 15 a 29 años; y el 18% de 45 y más años.

Sida, enfermedad incurable y de alto costo

El tratamiento para todos los enfermos con VIH-Sida está garantizado, aún cuando no tengan derechohabiencia en el IMSS o ISSSTE, la Secretaría de Salud de Veracruz los atiende en los Centros Ambulatorios de Prevención y Atención de Sida e Infecciones de Transmisión Sexual (Capasits). En el Hospital Regional de Río Blanco existe uno que atiende a la zona centro del Estado, donde actualmente da servicio a más de 300 personas de todas las edades. "El Capasits está dando servicio de manera adecuada y completa, además de los exámenes de laboratorio", explicó el director del Hospital Regional de Río Blanco, Leonardo Verdusco Rodríguez. Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Salud de Veracruz, dispone de $80 millones para atender a los pacientes con Sida.

En control los casos: IMSS

"Se ha conseguido que la enfermedad se estacione, hemos frenado el crecimiento de pacientes, aún cuando se presentan nuevos casos, éstos ya disminuyeron al igual que las muertes", aseguró el jefe de Prestaciones Médicas del IMSS, Sergio Marín Flores. Aún cuando el instituto cuenta con lo necesario para controlar la enfermedad, tienen prioridad para trabajar en la prevención la que se logra a través del PrevenIMSS que se lleva a empresas y escuelas. En el caso de los pacientes ya identificados, en los hospitales, los provén de tratamiento médico que necesitan para controlar la enfermedad. Explicó que los costos del tratamiento llegan a elevarse, más cuando los pacientes presentan resistencia a los fármacos que habitualmente se utilizan, y que deben ser cambiados por tratamiento de nueva generación, éstos alcanzan hasta los $11 mil por una caja que apenas si les alcanza para dos semana.

Pruebas gratis de Sida a mujeres embarazadas

La Jurisdicción Sanitaria de Orizaba invita a todas las mujeres embarazadas a realizarse la prueba del Sida, para detectar a áquellas que pudieran tener la enfermedad y que lleven un control especial que permita lograr que el bebé nazca sin el padecimiento. "A las embarazadas les ofrecemos la prueba, y son ellas las que deciden si la quieren o no, a nadie se le obliga, pero sí se les explica cuál es la ventaja de aceptarla", explicó Eva Campos, jefa de la Jurisdicción. La autoridad tiene un convenio con los trabajadores sexuales para que cada seis meses se sometan a la prueba de forma gratuita. Informó que ocasionalmente a los centros de Salud llegan las pruebas rápidas de Sida, es decir que con tan sólo una gota de sangre del dedo en cinco minutos permite conocer si es o no portador del virus, ésta se dan gratuitamente.

En caso de no haber, los centros de Salud ofrecen a los pacientes la prueba de Elisa que tiene una cuota de recuperación de $175.

La prevención

Las campañas de prevención, que durante esta semana intensificarán, no sólo consiste en distribuir preservativos, sino dar conferencias para fomentar la cultura de la autoprotección y el sexo seguro.

Nota: El Mundo de Orizaba


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